Nombrar para no olvidar: la otra resistencia en Los escogidos

29.04.2025

Producto: Podcast- Sonoro

Columna de opinión analítica 

Nombrar para no olvidar: la otra resistencia en Los escogidos

Colombia ha aprendido a convivir con sus muertos. En medio de la violencia, la pérdida y el silencio, surgen actos de humanidad que desafían el olvido. Eso es lo que retrata Patricia Nieto en los capítulos 3 y 4 de Los escogidos: no una denuncia directa al conflicto, sino un testimonio íntimo de cómo, incluso frente a la barbarie, es posible crear lazos de sentido.

En el capítulo 3, Volver a nombrarte, los habitantes de Puerto Berrío, Antioquia, hacen algo impensable: adoptan a los cadáveres sin nombre que el río Magdalena arrastra. A estos "NN", los pintan, los rebautizan, los convierten en presencias familiares. No preguntan de dónde vinieron ni en qué bando murieron. Simplemente los acogen. Es un acto silencioso pero radical: nombrarlos para que no se pierdan del todo.

La columna vertebral de este gesto no es la política ni la justicia formal. Es algo más profundo: la necesidad de reparar lo irreparable desde lo íntimo. Dar un nombre a quien fue condenado al anonimato es una forma de resistencia frente a una guerra que despoja de todo, incluso de la memoria. Adoptar un muerto es, en última instancia, reclamar su humanidad.

Pero la memoria no solo se construye a partir de los muertos. El capítulo 4, El niño está herido, recuerda que muchos de esos cuerpos sin nombre alguna vez fueron niños. Braulio Carrasquilla, un testigo de esa época, revive una infancia en la que jugar al fútbol y cargar un fusil podían ser parte del mismo verano. La guerra se filtró en los juegos, en la educación, en las primeras experiencias de muchos jóvenes que crecieron para morir, anónimos, en los ríos de Colombia.

Nieto, en estos capítulos, no se regodea en el dolor. Tampoco construye héroes ni mártires. Su mirada es más íntima: pregunta qué significa nombrar, recordar, cuidar, incluso cuando las instituciones han fallado. Nos invita a mirar hacia esos gestos pequeños —bautizar a un cadáver, rezar por un desconocido— como formas de resistencia frente a la deshumanización masiva.

En un país saturado de cifras de muertos, donde la violencia amenaza con borrar rostros, historias y afectos, Los escogidos nos recuerda que el duelo, el amor y la memoria son también formas de justicia. Y, sobre todo, que mientras haya quien nombre a los olvidados, habrá una esperanza obstinada de que el olvido nunca será total.

Guión para el podcast

Bibliografía 

Nieto, P. (2012). Los escogidos. Medellín, Colombia: Sílaba Editores. https://auladigital.upb.edu.co/pluginfile.php/1441426/mod_resource/content/1/LIBRO-LOS%20ESCOGIDOS-AUTORA-PATRICIANIETO-2012.pdf

Comentarios

  1. Buena reflexión sobre cómo Puerto Berrío resignifica la muerte desde lo cotidiano. El podcast deja clara la dimensión política del gesto. Santiago
Share
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar